La medida es parte de una política sostenida para reducir la contaminación sonora y mejorar la convivencia urbana. La actividad se llevó a cabo este miércoles desde las 17:00 en la plaza Virgen Desatanudos.
El intendente Gastón Hissa encabezó la actividad y destacó que la medida surge de las reuniones con vecinos y de una política de escucha activa que el Municipio impulsa en los distintos barrios de la ciudad. “El tema del tránsito y los ruidos molestos aparecía como una constante en cada encuentro. Era la principal preocupación de los vecinos”, expresó.
Según detalló, los primeros planteos se registraron en reuniones realizadas en el barrio Cerro de la Cruz, donde los vecinos señalaron como foco del problema los encuentros nocturnos en la plaza Virgen Desatanudos y sus alrededores. A partir de esos intercambios, el Municipio tomó nota de la situación y avanzó con operativos territoriales y nuevas instancias de diálogo en sectores cercanos, como el barrio Eva Perón, donde se reiteraron las mismas inquietudes.
El jefe comunal sostuvo que la problemática no se limita a la circulación a alta velocidad, sino que también incluye la contaminación sonora generada por escapes modificados. “Esto altera la calidad de vida. No es razonable que una familia tenga que soportar ruidos hasta la madrugada. Afecta el descanso, la salud y la tranquilidad”, afirmó.
Medidas concretas y decisión política
En respuesta a estos reclamos, el Municipio implementó reductores de velocidad en sectores estratégicos: tres en la zona intervenida y otros tres en el barrio Eva Perón. Además, reforzó los controles vehiculares con operativos sorpresivos que priorizan la prevención y el orden en el espacio público.
Hissa recordó que durante el año pasado se destruyeron 354 caños de escape adulterados y anticipó que continuarán con la misma línea de acción. “Tenemos más elementos para destruir. Existe una decisión firme de no permitir que se altere la paz social”, indicó.
El intendente también explicó que los controles se intensificarán en diferentes espacios públicos, a partir de lo relevado en el diálogo con vecinos, ya que quienes realizaban estas prácticas comenzaron a trasladarse a otras plazas de la ciudad, como la Plaza del Carmen y sectores del barrio San Martín Anexo.
Un mensaje directo a quienes incumplen la norma
En un tono claro, el jefe comunal envió un mensaje a quienes utilizan este tipo de modificaciones ilegales: “Existe una ordenanza vigente. Les pedimos que retiren esos caños antes de que el Municipio lo haga y proceda a su destrucción”.
Finalmente, Hissa remarcó el sentido de la política pública anclada en el contacto directo con la comunidad: “No podemos permitir que unos pocos condicionen la vida de quienes quieren descansar, compartir o simplemente vivir en paz”.