Vecinos que viven en el sector desde hace más de tres décadas destacaron la transformación del espacio público y valoraron que sus pedidos hayan sido escuchados. La nueva plaza se convirtió en un lugar de encuentro, recreación y deporte para las familias del barrio.
La renovación de la plaza del barrio CGT tuvo un significado especial para los vecinos que durante décadas esperaron contar con un espacio público para el encuentro y la recreación. Durante la inauguración de las obras, quienes viven en el sector compartieron sus experiencias y destacaron que la intervención respondió a necesidades planteadas por la propia comunidad.
María Marta Lucero vive frente a la plaza y asegura que el cambio tiene un valor particular porque durante los 32 años que lleva en el barrio nunca había contado con un espacio de estas características.
“32 años que vivimos en este barrio jamás tuvimos una plaza”, recordó la vecina, quien acompañó de cerca los trabajos y colaboró con los trabajadores municipales durante la ejecución de la obra.
Lucero destacó especialmente la nueva iluminación y las posibilidades que ofrece el espacio para las familias. “La iluminación es mortal de noche, estoy enamorada de mi plaza”, expresó.
El vínculo de la vecina con el proyecto comenzó incluso antes de que la plaza tomara forma. Lucero había adquirido una imagen de la Virgen de San Nicolás a partir de una promesa y planteó la posibilidad de contar con un espacio para colocarla. A partir de aquel pedido se incorporó una ermita al proyecto y la plaza quedó identificada con el nombre de Virgen de San Nicolás.
“Yo le había pedido la plaza para poner la Virgen, porque yo había comprado la Virgen por una promesa”, relató.
Para Lucero, la renovación también representa una muestra concreta de que las necesidades planteadas por los vecinos pueden convertirse en obras. En ese sentido, recordó otros pedidos que fueron atendidos en el sector, como la instalación de un refugio para el transporte público y la reparación de un sector de la calle.
La vecina valoró además el contacto con los equipos municipales y la posibilidad de plantear directamente las necesidades del barrio.
Olga Ochoa, vecina de un sector cercano al barrio CGT, también celebró la concreción de la obra y destacó el trabajo realizado para continuar incorporando mejoras en la zona.
“Estamos muy agradecidas que el día de hoy se ha concretado la finalización y la obra de la plaza”, señaló.
Ochoa remarcó que el nuevo espacio permitirá que los chicos puedan jugar y que las familias tengan un lugar para compartir. “Los chicos van a poder disfrutar, jugar, venir a tomar mate, caminar”, expresó.
La vecina sostuvo además que la recuperación de la plaza forma parte de un proceso más amplio de mejoras que la comunidad espera continuar impulsando, entre ellas obras relacionadas con los canales, los pasajes y las calles.
Para las vecinas, la renovación de la plaza representa más que una intervención sobre un espacio físico. Es la incorporación de un lugar de encuentro que durante años no estuvo disponible para las familias del sector y que ahora vuelve a tener actividad cotidiana.
Después de más de tres décadas de espera, los vecinos del barrio CGT cuentan con una plaza renovada, iluminada y equipada, nacida de un pedido de la comunidad y convertida en un espacio para compartir, hacer deporte y disfrutar del barrio.