La obra surgió a partir de un pedido realizado por los vecinos durante una edición de La Muni Más Cerca. El espacio incorporó nuevas veredas, iluminación LED, juegos restaurados y nuevos, mobiliario urbano y una instalación de agua para el riego de las plantas.
Tras la inauguración de las obras de repavimentación en la zona norte de la ciudad, el intendente Gastón Hissa, acompañado por el gobernador Claudio Poggi, se trasladó al barrio Rawson Nuevo para inaugurar la renovación integral de la plaza Virgen de Guadalupe, un espacio de encuentro que los vecinos habían solicitado recuperar.
Durante el acto, Hissa destacó que el proyecto surgió de una reunión de La Muni Más Cerca, donde un grupo de vecinos planteó como una de las principales necesidades del barrio la puesta en valor de la plaza.
“Vinimos a La Muni Más Cerca, era una reunión de unos 20, 30 y un poco más de vecinos y surgió como un tema primordial poner en valor la plaza del barrio Rawson”, recordó el intendente.
Una plaza renovada para el barrio
Los trabajos incluyeron la construcción de 100 metros de vereda lineal, pensados también para facilitar la realización de actividad física; la instalación de agua para el riego; la incorporación de mobiliario urbano y la restauración de los juegos existentes, junto con la colocación de nuevos juegos.
La iluminación fue otro de los puntos centrales de la obra. Se instaló una torre y alrededor de 15 luminarias LED que mejoran la visibilidad durante la noche y permiten extender el horario de uso de la plaza.
“Estaba bastante oscuro acá. Le pusimos una torre, pusimos luminarias LED y queda de día”, señaló Hissa. También destacó que las mejoras aportan mayor tranquilidad a los vecinos que utilizan el espacio durante la tarde y la noche.
El intendente vinculó estas acciones con otras mejoras realizadas en espacios públicos de la ciudad, como las plazas de los barrios Kennedy y Libertad y el parque lineal del barrio CGT.
“Estas obras no son hechos aislados, porque estamos trabajando de manera planificada”, afirmó. En ese sentido, remarcó que la gestión establece prioridades para avanzar con obras y servicios en distintos sectores de San Luis.
“Estamos trabajando fuertemente para que ningún barrio de la ciudad se vaya quedando atrás”, expresó Hissa.
Una espera de 25 años
Liliana Barroso, vecina del barrio, compartió durante el acto la historia del pedido que durante 25 años realizó para mejorar la plaza.
“Estoy muy contenta y emocionada porque hacía 25 años que en cada intendente que ha habido he luchado para que hagan algo en la placita”, expresó.
Barroso recordó que los juegos que se encontraban anteriormente en el lugar tenían alrededor de 25 años y que, con el paso del tiempo, los vecinos también reclamaron mejoras en la iluminación.
La vecina contó que pudo plantearle personalmente la situación al intendente durante una jornada de castración de mascotas y le pidió que visitara el lugar. “Le dije que viniera a ver la plaza porque veíamos que todas las plazas estaban hermosas y la única que no quedaba en condiciones era la nuestra. Y hoy día estoy muy emocionada”, relató.
También destacó el trabajo de los empleados municipales durante los últimos días y agradeció a quienes participaron de las distintas tareas. Para Barroso, la renovación permitirá que la plaza vuelva a ser un punto de encuentro para chicos y familias.
La vecina recordó además que durante años ella y su marido colaboraron con el cuidado del espacio. Ante la falta de agua, llevaban baldes desde su vivienda para regar las plantas que habían colocado.
“Pusimos la virgencita y regábamos las plantas a balde porque no había agua. Llenábamos los baldes con agua de mi casa y cruzábamos a regar”, contó.
Un placero para acompañar el cuidado
También fue presentado Lucas Alcaraz, vecino del barrio que quedó designado como placero de la plaza Virgen de Guadalupe.
Hissa explicó que la incorporación de placeros forma parte de la estrategia de mantenimiento de los espacios públicos que la Municipalidad recupera y pone en valor.
El intendente destacó que la figura del placero permite garantizar el mantenimiento cotidiano de las plazas y que, en este caso, también representa una fuente de trabajo para una familia del propio barrio.
Al finalizar el acto, el padre Juan Cruz Nielsen bendijo la imagen de la Virgen de Guadalupe y luego las obras realizadas. Después, Hissa, Poggi y los vecinos descubrieron el cartel que identifica oficialmente al espacio como plaza Virgen de Guadalupe.
“Se dice, se escucha, se planifica y se cumple”, sostuvo Hissa al referirse al proceso que permitió concretar la obra a partir del pedido de los vecinos.